La migraña es el síndrome de cefalea primaria mejor conocido. Es una cefalea incapacitante de curso fluctuante con importante afectación de la calidad de vida del paciente. Genera además altos costos sociosanitarios. La meta en el tratamiento de la migraña es evitar las crisis por lo que es fundamental la profilaxis de los ataques. La toxina botulinica es eficaz en esta prevención.

El episodio de migraña se caracteriza por una cefalea muy severa, pulsátil, frecuentemente unilateral precedida o no de aura. Normalmente se acompaña de nauseas, vómitos, fotofobia, fonofobia y sin tratamiento puede durar de 4 a 72 horas. En dos tercios de los pacientes existe una historia familiar de migraña. El aura describe síntomas neurológicos, usualmente visuales, que aparecen en el 20% de los ataques.

Afecta al 12-16% de la población predominantemente entre los 25 y los 40 años siendo más frecuente en mujeres. El tratamiento de la migraña está dirigido a reducir los factores precipitantes, utilizar medicamentos para la cefalea aguda o fase abortiva y emplear medicamentos para prevenir el dolor o profilácticos.

Entre los tratamientos preventivos nos ocupamos aquí de la toxina botulínica tipo A (Botox)de utilidad en pacientes con múltiples tratamientos instaurados sin resultado o con efectos colaterales indeseables. Su acción no solo se basa en la relajación muscular de toda la musculatura pericraneal, paravertebral cervical y trapecios (donde se aplica la toxina ) sino que tiene un efecto directo analgésico a nivel del sistema nervioso central antes de que aparezca el efecto de relajación. El efecto de la toxina puede durar hasta 3 meses reduciendo considerablemente el número de crisis migrañosos y su intensidad.

 

 

Entre los tratamientos preventivos nos ocupamos aquí de la toxina botulínica tipo A (Botox)de utilidad en pacientes con múltiples tratamientos instaurados sin resultado o con efectos colaterales indeseables. Su acción no solo se basa en la relajación muscular de toda la musculatura pericraneal, paravertebral cervical y trapecios (donde se aplica la toxina ) sino que tiene un efecto directo analgésico a nivel del sistema nervioso central antes de que aparezca el efecto de relajación. El efecto de la toxina puede durar hasta 3 meses reduciendo considerablemente el número de crisis migrañosos y su intensidad.

La calidad de vida de los pacientes tratados en una sola sesión con 150 Unidades de toxina botulínica cambia radicalmente permitiéndoles además reducir mucha de la medicación que toman habitualmente. Los efectos adversos con el tratamiento son raros, leves y en todo caso reversibles.

 

 

(www.migrañacronica.es)

 

 

El medico rehabilitador evalua, diagnostica y trata todo tipo de patologias de forma conservadora mediante medicación oral o via infiltración, tecnicas manuales, fisioterapia y medidas fisicas.

 

  

 

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